Quiero compartir con vosotros este poema de una de mis películas preferidas El lado oscuro del corazón  dirigida por Eliseo Subiela, con Darío Grandinetti y Sandra Ballesteros. Si queréis lo encontraréis en el libro Persuasión de los días.

Comunión plenaria

Los nervios se me adhieren

al barro, a las paredes,

abrazan los ramajes,

penetran en la tierra,

se esparcen por el aire

hasta alcanzar el cielo.

El mármol, los caballos

tienen mis propias venas.

Cualquier dolor lastima

mi carne, mi esqueleto,

¡Las veces que me he muerto

al ver matar a un toro!...

Si diviso una nube

debo emprender el vuelo.

Si una mujer se acuesta

yo me acuesto con ella.

Cuántas veces me he dicho:

¿Seré yo esa piedra?

Nunca sigo un cadáder

sin quedarme a su lado.

Cuando ponen un huevo,

yo también cacareo.

Basta que alguien me piense

para ser un recuerdo.

Oliverio Girondo.