A veces te preguntas como es posible amarla tanto. Si sólo la ves en el autobús. En ocasiones piensas en faltar a tu trabajo un día para seguirla y ver en qué parada se baja, adónde va. Pero temes y te imaginas que la ves llegar a su casa, o la ves besarse con un hombre, o la ves recoger a su hijo de casa de sus padres, que se lo cuidan mientras trabaja para llevarlo al colegio...

           Igual o más pavor te da la idea de hablarle. Pero, ¿y si un día no vuelve? Si por lo menos la llamaran al móvil...seguro que podrías enterarte de algunos detalles de su vida. Qué difícil es amarla así, en silencio. Pero quizás este sea el único modo posible de amarla, para ti.