Hace tres años que vivo en el actual piso compartido en Barcelona y además de la chica que en este blog se llama "la tercera en discordia" hay otra presencia importante en la casa: EL MUEBLE ESQUINERO DEL PASILLO. Este mueble es increíblemente pesado de limpiar: los laterales son de espejo, los estantes de vidrio y para rematarlo tiene una luz en la parte superior. Yo no soy ninguna obsesa de la limpieza, me parece que si se tiene cuidado al utilizar las cosas y cada una va limpiando lo que ensucia, que se haga la limpieza semanalmente es suficiente. Pero ese mueble merece capítulo aparte: de cualquier manera que lo limpies, con cualquier producto que lo limpies y aunque te pases dos horas limpiándolo nunca queda bien. Lo he intentado con varias marcas de limpiacristales, con alcohol de limpieza, con amoniaco, he sacado los estantes y los he limpiado con lavavajillas.... Con trapos de algodón, de microfibra, con periódicos...Da lo mismo, te bajas, te alejas, enciendes la luz y ves marcas, huellas, toda clase de manchas y además se ven varias veces, porque se reflejan en los espejos de los laterales. No se si me haría más feliz que se fuera la Barbie Imbécil o que tiraran este mueble a la basura y eso que sólo lo tengo que limpiar una vez al mes. Claro que esto está escrito con el coraje de la que lo limpió ayer.