No sé si es una manía o simplemente un hábito, pero cada persona tiene sus particularidades. En realidad sólo te das cuenta de que son extrañas cuando otra gente te mira y se asombra. Desde hace muchos años cada vez que compro un libro hago las mismas cosas. En cuanto salgo de la librería, ya sea en la calle, en el autobús o en el metro:

1º Quito el precio.

2º Pongo la fecha y firmo en la primera página blanca, me dan mucha rabia aquellos libros de bolsillo que no tienen página blanca al principio. Pero la fecha la pongo de la siguiente manera, por ejemplo hoy: 270206. Parece obvio que es una fecha, pero mucha gente no cae y casi siempre que alguien ve uno de mis libros no falta la pregunta ¿Ese numero qué es?

3º Hojeo el libro y lo huelo.

            Me gusta mucho cuando releo un libro saber exactamente cuando lo compré, la firma servía en una casa llena de lectores para "marcar" mi propiedad y me encanta cómo huelen los libros nuevos.