Creo que este año se cumplen diez de mi amistad con dos mujeres que han aportado mucho a mi vida. Las conocí por casualidad, para demostrarlo y aunque parezca trabalenguas explicaré cuales eran las relaciones que nos unieron: una de ellas era compañera de piso, de una compañera de trabajo, de otra chica que era compañera de piso y amiga mía de la que ya hablaré en otra ocasión.

            Para distinguirlas diremos que una era M y la otra P (como véis no pongo apodos a la gente que quiero).Años después M y yo compartimos piso, sin tener ningún conflicto, luego nos separamos manteniendo la amistad. La vida de ambas ha cambiado sobremanera, pero siguen siendo unas mujeres buenas, fuertes, tranquilas, sinceras y un pelín reservadas.

            Nunca olvidaré que un día les di una noticia bomba, ante la que cualquier otra mujer conocida me hubiera asaeteado a preguntas y ellas la aceptaron sin preguntar nada, esperando a que yo me explicara si me apetecía o me callara, si me era más cómodo. Nos hemos reído mucho, hemos salido muchas veces de marcha, hemos llorado y nos hemos sentido mejor porque las otras estaban allí.

           Ellas me confirman mi idea de que yo busco buenas personas para que sean mis amigas, aunque yo misma tenga una punta de demasiada ironía y un pronto demasiado fuerte para ser tan buena como ellas. Respecto a lo de ser reservada yo sigo en primer curso de "Mujer Misteriosa", igualito que esa gente que pasa toda la vida estudiando inglés ¡Olvidaba decir que son hermanas!