Pues eso, la Barbie Imbécil dijo el jueves en la noche que se iba. La tercera en discordia y yo estábamos a punto de comenzar la apertura de botellas de champán, los fuegos artificiales, y fiesta, fiesta, fiesta... ¡Ay, pero el domingo dice que se queda todo el mes!

            Al parecer iba a compartir piso con "un amigo y una amiga", pero algo no debe haber ido bien porque se retrasa la mudanza, ¡ay, que los amigos se echan para atrás!...(angustia). Puede que sólo la conocieran de un par de días y ahora que ya la conocen desde hace cinco nos la tenemos que quedar.

           ¿Qué por qué no la echamos nosotras? Por que luego hay que buscar otra compañera y a veces no es fácil encontrar otra. Y por no pelear, lo que hacemos es evitar los conflictos constantemente: que no limpia lo que le toca, no le decimos nada; que tiene un cacharro sucio en la cocina, como es suyo, no le decimos nada; que grita como loca hablando por teléfono, asunto suyo. Pero comprenderéis que la situación resulta cansada. Además estamos a día siete y aún no ha pagado el alquiler. Eso sí, el secador sigue funcionando que da gusto.