Cuando Toni tenía dos años le dijo a su canguro, una señora de unos 40 años de edad:

-¿Qué tienes ahí?- Señalandole al pecho.

            Y ella le contestó:

-Lo mismo que tu madre.

             Y él contestó muy serio mirando a su delgadísima madre:

-No. Es no es verdad, mi mamá no tiene eso.