No me refiero a los Encantes de toda la vida, que vendrían a ser como el Rastro de Madrid, sino al mercadillo que se llama los Encantes del Mercado de San Antonio y que se instalan lunes, miércoles, viernes y sábados bajo sus soportales y en sus alrededores. La mayoría de las paradas son de ropa, aunque hay algunas de objetos del hogar, hay una de lámparas y en el interior hay varias mercerías. A veces me gusta ir paseando desde Plaza Cataluña hasta mi casa y cuando coincide que hay mercadillo es raro que no me acerque a algunas de mis paradas favoritas. De entre éstas destaca la que conocemos la Tercera en Discordia y yo como" la de las bragas". Venden unas bragas preciosas, de blonda elástica de colores y sólo valen 1 euro. Además las colocan en montón y tienes que rebuscar para encontrar las que te gustan. Vale que a veces los colores son algo chillones, pero nenas, la aventura es la aventura. Total, que llevaba la dueña de la parada varias semanas sin traer bragas, pero el otro día que me acerco y veo un montón y varias mujeres felices rebuscando, me pongo en un rinconcito y empiezo a buscar. Entonces se colocan dos negritas a mi lado y dice una a la vendedora:

-Oye, ¿esto cuanto vale?

-A euro.

-¡A euro! Si es que la que no lleva bragas es porque no quiere.