Leyendo a Gabriela me vienen a la memoria momentos felices y tristes de mi vida relacionados con Julio Cortázar. Yo crecí en una casa en la que se puede decir que se respiraba literatura, se leía mucho y se hablaba de escritores, de novelas, de poemas...

¿Qué tiene Cortázar que lo hace diferente? Quizás una fragilidad de gigante bueno, dulce aunque aparentemente feroz, o por lo menos con aspecto de poder ser feroz.  Quizás una capacidad para hacer que lo sientas próximo a ti, como dice mamá lo sentimos como alguien de la familia. Aún recuerdo el asombro de mis amigos cuando yo hablaba así de algunos escritores, de tú, por su nombre de pila (Federico, Rafael, Antonio...).

Después del verano de mi primer amor "serio" (a los 16), lo que le regalé a él para permanecer en su recuerdo fue mi muy ajado ejemplar de Rayuela, una edición de bolsillo (je), que había traído y llevado durante todo un mes. Lo leí en orden, en el orden propuesto, en desorden...debo volver a leerlo. 

Por contraste debo mencionar a un individuo al que le leí "Continuidad en los parques" y no lo entendió. En ese momento comprendí que definitivamente ese tipo no era mi alma gemela, en el caso de que las almas gemelas existan.

La imagen la encontré aquí, y allí encontraréis también los cuentos.