¿Hay algo peor que ser el mejor amigo de la mujer de la que se está enamorado? Tengo que soportar que me cuente sus charlas con él, sus peleas, sus reconciliaciones. Gracias a Dios no llega al extremo de hablarme de cosas directamente íntimas, aunque desgraciadamente mi imaginación completaba lo que sus risas y sus medias palabras sólo dejaban entrever. Es una tortura, a veces pienso en hacerme el enfadado por algún motivo banal. Pero sólo el pensar en no verla, no escuchar su voz, me resulta del todo insoportable. El estremecimiento que recorre mi piel cuando suena el móvil y es ella que quiere ir al cine o a tomar un café, mi inmensa felicidad cuando su mano me roza, cuando puedo oler sus cabellos.

              ¿Me compensa? No lo sé. Sólo sé que no puedo hacer nada para cambiar esta situación. Cuando me habla de que se peleó con su novio no puedo evitar albergar esperanzas, aunque sé que son infundadas, aunque no tuviera novio yo soy su "amigo". Nunca me querrá.

             Y paradojas de la vida, hay otra chica que me quiere, y yo por motivos evidentes no puedo quererla. Simplemente me esfuerzo en conseguir no lastimarla en exceso. En ocasiones he pensado en salir con ella, en intentar el manido "un clavo saca otro clavo". Pero ¿y el olor de sus cabellos?