Como pudisteis ver me adherí a la convocatoria del boicot contra los productos estadounidenses el 1º de mayo (ver aquí) con motivo de las nuevas leyes de inmigración en EE.UU.; como si las antiguas no fueran lo bastante malas.

Soy mexicana, vivo en España desde 1983, tengo la nacionalidad española ( y la mexicana, porque no renuncié a ella). Tuve que hacer trámites, corajes, sufrir demoras inhumanas (una vez un trámite que debía durar tres meses se tardó 18 meses) todo ello para tener siempre mis papeles en regla.

Además cuando yo llegué no había tantos inmigrantes, hace cinco años sólo éramos el 1% de la población y ahora ya llegamos al 8%, así que destacaba muchísimo, sufrí bastante en la adolescencia por ello. Luego me integré y todo fue más fácil. 

Nadie que haya vivido fuera de su país puede ahorrarse sensaciones que todos compartimos en esas circunstancias: miedo, angustia y sentir el desprecio de algunas personas, la policía te trata mal cuando debes acudir por motivos burocráticos, problemas en la secretaría del Instituto donde estudié, luego problemas en la Universidad y problemas cuando debía encontrar trabajo ¡y todo eso teniendo los papeles en regla!

No quisiera sentir lo que experimentan los indocumentados.